Trabajadores de la empresa “Protección Seguridad y Vigilancia para Uso Industrial” han hecho pública una denuncia en la que alertan sobre retrasos en el pago de salarios y otras presuntas irregularidades laborales que, según afirman, vienen produciéndose desde comienzos de año.
Según explican varios empleados afectados, a fecha 6 de mayo parte de la plantilla aún no había recibido el salario correspondiente al mes de abril. La empresa habría atribuido la situación a problemas bancarios derivados de los días festivos, aunque los trabajadores sostienen que las transferencias se realizaron fuera de plazo.
Los denunciantes recuerdan que el Convenio Colectivo de Seguridad Privada establece que las nóminas deben estar abonadas como máximo el día 5 natural de cada mes, por lo que consideran que ordenar los pagos en una fecha que impide su recepción puntual supone un incumplimiento que afecta directamente a la economía de numerosas familias.
Acumulación de incidencias
La plantilla también denuncia otros hechos que consideran especialmente graves:
- Retrasos reiterados en los pagos, que habrían provocado devoluciones de recibos, descubiertos bancarios y dificultades para afrontar gastos básicos como alquileres, hipotecas o suministros.
- Cambios unilaterales en las condiciones salariales, asegurando que desde enero se eliminó el prorrateo de las pagas extraordinarias sin negociación previa, algo que consideran contrario a la normativa laboral vigente.
- Demoras en el abono de anticipos salariales, indicando que algunos trabajadores que solicitaron anticipos conforme al convenio no los recibieron hasta más de dos semanas después del plazo establecido.
Petición de intervención urgente
Ante esta situación, los trabajadores reclaman la actuación inmediata de la Inspección de Trabajo y de las administraciones competentes para investigar lo ocurrido y garantizar el cumplimiento de la legalidad laboral.
Asimismo, exigen el pago inmediato de las cantidades pendientes, la restitución de las condiciones salariales anteriores y el respeto a los plazos recogidos en el convenio colectivo.
¡BASTA YA DE JUGAR CON EL PAN DE LAS FAMILIAS!
Trabajar en seguridad privada significa proteger a los demás, pero quién nos protege a nosotros cuando las empresas vulneran nuestros derechos más básicos?
“Con el salario y la estabilidad de las familias no se juega”, concluye el comunicado difundido por los afectados.

